Cómo evoluciona el trauma tras una catástrofe y cómo se aplica el EMDR

como-evoluciona-el-trauma-tras-una-catastrofe-tratamiento-con-emdr

Hay sucesos que rompen la sensación básica de seguridad. Una colisión ferroviaria como la vivida en Adamuz (Córdoba) el domingo 18 de enero de 2026 es un ejemplo claro: de pronto, el cuerpo entra en modo supervivencia y la vida se divide en un antes y un después.

Pero conviene matizar algo importante: trauma no es sinónimo de “lo que pasó”. El trauma es, sobre todo, lo que nos pasa por dentro a raíz de lo que pasó. Dos personas pueden vivir un mismo episodio y salir con impactos muy distintos. Influyen factores como el historial de estrés y trauma previo, el apoyo social, el significado que cada uno atribuye a lo ocurrido y, también, lo que sucede en los días posteriores.

1) Las primeras horas y días: no es “trauma instalado”, es activación y shock

  • En las primeras horas, el organismo prioriza lo básico: sobrevivir, orientarse, entender qué está pasando. Es frecuente experimentar síntomas de ansiedad, en forma de sobresaltos, temblores, taquicardia y un nudo en el estómago
  • Aparece sensación de irrealidad, bloqueo, y de “estar como en una película”
  • Imágenes intrusivas, insomnio, hipervigilancia
  • Llanto fácil, irritabilidad, miedo intenso o, al revés, frialdad emocional

En esta primera etapa, muchas personas sienten algo así como: “no me reconozco”. Eso no significa que el trauma ya se haya consolidado como una herida identitaria. A menudo aún no se ha fijado una creencia estable sobre uno mismo (por ejemplo, “soy débil”, “no estoy a salvo en ningún sitio”, “no puedo confiar”), pero sí hay síntomas y desregulación. Dicho de otra manera: todavía puede no haberse reescrito la forma en que te ves a ti mismo, aunque el cuerpo esté reaccionando con mucha intensidad.

El trauma no es el evento, sino la interpretación que hacemos de él

 

2) De los 3 días al primer mes: la ventana donde se puede prevenir cronificación

Con el paso de los días, el cerebro intenta archivar lo vivido. Si el recuerdo queda “mal guardado”, aparecen patrones típicos: evitación (no hablar del tema, no volver a viajar, no pasar por lugares parecidos), intrusiones (recuerdos, pesadillas), hiperactivación (alarma constante) y cambios de ánimo.

En este segundo tramo, el objetivo no es “hacer una terapia profunda de tu historia”, sino evitar que el episodio reciente se quede pegado al sistema nervioso y empiece a condicionar tu día a día. Por eso, hasta aproximadamente el primer mes, el trabajo se centra en desensibilizar lo ocurrido para que deje de disparar síntomas como ansiedad, insomnio o ataques de pánico, y para reducir el riesgo de que aparezcan complicaciones como depresión, fobias o un miedo generalizado.

3) Pasado el primer mes: cuando el trauma empieza a hacer estragos

Si después de varias semanas el episodio sigue “vivo” por dentro (como si estuviera pasando ahora), es más probable que el recuerdo se haya integrado de forma disfuncional y empiece a afectar a la identidad y a la forma de estar en el mundo. Es entonces cuando comenzarán a aparecer frases internas del tipo:

  • “No estoy seguro en ningún sitio.”
  • “No tengo control.”
  • “No puedo confiar.”
  • “Voy a perder a los míos.”

En esta fase, el abordaje deja de ser solo preventivo. Pasa a ser reprocesamiento.  Esto consiste en trabajar el núcleo traumático ya asentado para que el recuerdo se convierta en pasado, con carga emocional tolerable, y sin gobernar la vida presente.

EMDR no es solo “mover los ojos”. Es un enfoque estructurado para ayudar al cerebro a procesar experiencias que se quedaron bloqueadas.

¿Qué se hace con EMDR en cada etapa?

En fases tempranas (inmediatamente después y durante las primeras semanas) se puede comenzar un tratamiento con terapia EMDR online como forma preventiva del trauma.

Estas son las fases del trabajo terapéutico:

  1. Estabilización y sensación de seguridad
    Primero se asegura que la persona está lo bastante regulada para mirar el recuerdo sin desbordarse. Se trabajan recursos: respiración, anclajes, orientación al presente, manejo del sueño, apoyo social, rutinas mínimas.
  2. Desensibilización focal del episodio
    Se interviene sobre los momentos más cargados (imágenes, sonidos, sensaciones corporales, “el instante” que se repite). La meta es que el recuerdo pierda poder para disparar el cuerpo con síntomas.
  3. Prevención de complicaciones
    Reducir la hiperactivación y la evitación cuanto antes suele ser clave para que no se cronifique el problema y para disminuir el riesgo de pánico o depresión cuando la persona vuelve a su rutina.

Pasado el primer mes (cuando ya hay huella traumática consolidada)

Aquí el EMDR se utiliza como reprocesamiento completo. Es decir, reintegrando el recuerdo en la memoria de una manera funcional y sin que duela.

  • Se identifican los momentos diana del episodio
  • Se exploran las creencias negativas que han quedado asociadas
  • Se procesa hasta que el recuerdo se “coloca” y la persona recupera control
  • Se trabaja futuro: volver a viajar, retomar trayectos, tolerar señales parecidas sin entrar en alarma

Cuando la catástrofe incluye pérdidas, culpa del superviviente o duelo, en ese caso se integra el trabajo específico de duelo dentro del plan terapéutico.

No hace falta estar fatal o al límite para pedir ayuda. Normalmente, intervenir pronto con la terapia marcará la diferencia.

Señales de que conviene pedir ayuda

  • No puedes dormir o te despiertas con sobresaltos casi a diario
  • Evitas de forma intensa cualquier cosa relacionada con el suceso
  • Tienes crisis de pánico, sensación de ahogo o miedo a “volverte loco”
  • Te notas desconectado, embotado o irritable todo el tiempo
  • Te cuesta funcionar: trabajo, estudios, relaciones o autocuidado

Si te está pasando esto, podemos ayudarte

Si has vivido un episodio traumático directa o indirectamente y notas que tu cuerpo sigue en alerta, podemos trabajarlo con un enfoque centrado en trauma y con el EMDR online, adaptado al momento que estés atravesando, ya sea en fase temprana o posteriormente ante la posibilidad de haber desarrollado un Trastorno por Estrés Post-traumático. 

Contacta con nosotros para no dejar que evolucione el trauma.

 

¿Te ha gustado nuestro artículo? Entonces, por favor, ayúdanos a compartir y a difundir nuestro mensaje.

Patricia Peyró

Psicóloga Sanitaria y divulgadora habitual en medios de comunicación. Contacto: patriciapeyro@comunmente.es

para-que-sirve-hablar-tanto-en-terapia

¿Para qué hablar tanto en terapia? Hacer relato en consulta

Compromiso-psicologico-para-cumplir-los-propositos-de-ano-nuevo

El compromiso psicológico para cumplir los propósitos de año nuevo

pesadillas-y-terrores-nocturnos

Pesadillas y terrores nocturnos: cómo distinguirlos y cómo actuar cuando aparecen